El verano es una época maravillosa para que los niños disfruten al aire libre, pero también puede suponer un desafío para mantener su piel protegida y saludable. La exposición al sol, el calor y otros factores pueden afectar la piel sensible de los más pequeños. Afortunadamente, con algunos consejos simples, puedes garantizar que la piel de tu hijo esté bien cuidada durante la temporada de verano. Aquí te presentamos cinco consejos clave para mantener su piel protegida y sana.
- Protección solar en todo momento: Aplica protector solar de amplio espectro con FPS 30 o superior y reaplica cada dos horas. Te recomendamos el Protector Solar Vanilla & Milk de Ricitos de Oro para darle a tu peque un cuidado completo y un aroma delicioso.
- Viste a tu hijo con ropa protectora: Usa prendas de manga larga y pantalones ligeros hechos de tejidos transpirables y colores claros.
- Evita las horas pico de sol: Limita la exposición al sol entre las 10 a.m. y las 4 p.m. y busca sombra siempre que sea posible.
- Mantén a tu hijo hidratado: Asegúrate de que beba suficiente agua durante todo el día para prevenir la deshidratación.
- Cuidado posterior al sol: Después de estar al aire libre, báñalo con agua tibia y aplica una loción hidratante suave.
El cuidado adecuado de la piel de tu hijo durante el verano es esencial para mantenerla sana y protegida. Recuerda aplicar protector solar regularmente, vestir a tu hijo con ropa protectora, evitar las horas pico de sol, mantenerlo hidratado y brindarle cuidado posterior al sol. Siguiendo estos cinco consejos, puedes garantizar que tu pequeño disfrute de un verano divertido y seguro mientras mantiene su piel radiante y protegida.